El espacio digital busca clientes chicos
La empresa global de almacenamiento de datos compró la firma Iomega, con lo que ingresa al segmento de usuarios hogareños y de pequeños negocios. Cuáles son los dispositivos que ofrece.
Por Matías Fuentes
Más del 70% de la información digital de todo el mundo es generada por los consumidores hogareños y las pequeñas empresas y las estimaciones indican que esa tendencia se consolidará. Ante este pronóstico, no es extraño que las grandes empresas de storage, que brindan soluciones principalmente a nivel corporativo, comiencen a expandir sus horizontes y a orientarse hacia esta porción del mercado.
“Las oportunidades en este segmento son muy grandes. No podíamos quedarnos mirando sin aportar nuestra experiencia como especialistas en storage”, afirma Joel Schwartz, vicepresidente Senior de EMC. La firma entró de lleno en el mercado del consumo hogareño y de las SoHo (pequeñas oficias y oficinas hogareñas, por sus siglas en inglés) con la compra de Iomega, un player recordado por sus dispositivos Zips, con el que espera construir una división de unos u$s 1.000 millones en los próximos años.
La presencia de EMC en los mercados corporativos y medianos es muy fuerte y esa posición se ve reflejada en su facturación anual de u$s 15.000 millones. Sin embargo, hasta ahora no había incursionado en el segmento del consumidor final. “Por ello decidimos tomar eso que nosotros conocemos a la perfección y aplicarlo a este mercado que es el de mayor crecimiento a nivel mundial”, comenta Schwartz. Y las estadísticas lo avalan: según datos de la consultora IDC existen 71,5 millones de negocios a nivel mundial que emplean a 100 personas o menos.
EMC pagó u$s 213 millones por Iomega, una adquisición que, en palabras de su directivo, “apunta a consolidar a las dos empresas en este segmento y busca sostener en forma conjunta las fortalezas que hasta ahora se desarrollaban en forma individual”. Según Schwartz, la receta se compone por los productos orientados al consumidor y los profesionales de Iomega –que son los que entienden el mercado– y por la experiencia de EMC en el desarrollo del modelo de almacenamiento reinante en el mundo corporativo y que la firma hoy intenta aplicar en los hogares y pequeñas oficinas.
Soluciones
La incursión de EMC en el nuevo segmento del negocio no se acaba sólo con la inversión en la compra y el boost de Iomega. El objetivo principal es aplicar todos sus conocimientos que la llevaron a ser uno de los referentes en materia de storage –proveyendo a clientes como IBM– al los consumidores hogareños y de pequeñas empresas. “Los usuarios en sus casas tienen los mismos problemas que las grandes empresas”, explica Schwartz.
Hoy, EMC enfrenta los mismos desafíos que superó hace diez años, cuando las grandes compañías adoptaron el modelo actual de red de almacenamiento. En aquel entonces la idea de comprar soluciones de storage a otro proveedor que no fuera aquel al se le compraba, las computadoras era impensado. Sin embargo, superado el prejuicio, las empresas comprendieron los beneficios de tratar con los especialistas, los únicos con la posibilidad de brindar soluciones a medida. “Luego hubo que traspasar la idea de que se necesitaba un dispositivo de almacenamiento para cada una de las computadoras”, recuerda Schwartz sobre el nacimiento del concepto de Storage Area Network (red de área de almacenamiento), que es el estándar que rige en todas las grandes empresas del mundo y el que EMC quiere aplicar para los consumidores.
La tarea no parece sencilla. “Para las corporaciones la transición representó compras de nuevos equipos, cables de enlace y nuevos protocolos. Pero supieron apreciar los de beneficios de mayor eficiencia, seguridad y facilidad para compartir información, entre otros”, explica el directivo. Estos mismos beneficios son los que esperan en EMC que atraigan a los consumidores. Y para facilitar aún más las cosas apelan a la sencillez de instalación y utilización como premisa fundamental. “Ninguna familia posee un departamento de IT que se encargue de las soluciones de almacenamiento”, bromea Schwartz.
Según el directivo, los últimos lanzamientos de la compañías cumplen con todos los requisitos que se necesitan para alcanzar al mercado de consumo hogareño y de las Soho. Un dispositivo de almacenamiento en red de 2 Tb con conectividad bluetooth integrada brinda, por solo u$s 300, todas las funcionalidades que se pueden encontrar en una solución profesional. “Estos equipos se conectan directamente a un router, no se necesita saber nada de networking y se instalan en solo cinco minutos” completa Schwartz.

